25 octubre, 2020

Un viaje desde la sociedad de la información hasta la economía digital

La superación en la década de los 90 del monopolio natural en el sector de las telecomunicaciones, fue clave para el desarrollo de la sociedad de la información.  En aquella época, el sector era muy restringido, un club muy selecto y rentable en el que solo era admitido un operador por nación.

En España, la primera generación analógica móvil, sólo permitía la transmisión de voz, era operada en exclusiva por Moviline de Telefónica. La siguiente generación digital, GSM ya permitía el envío además de voz y de datos. A partir de ahí, toda una revolución dio cabida a una tercera generación, GPRS, que permitió el acceso a internet de “alta” velocidad. Después vino UMTS y otras tecnologías más cercanas a nuestros tiempos como 3G, 4G y 5G.

El proceso de digitalización además de los avances en telecomunicaciones necesitó de dos aliados clave: las infraestructuras, en todas sus variantes (cable, fibra, satélites…) y el poder del software. Desde ese momento se abrió un amplio abanico de posibilidades: televisión, telefonía, radio, prensa, libro, fotografía digital… Se produjo una brecha digital que permitió mejorar la calidad de vida, reducir las distancias, aumentar la velocidad de la comunicación, automatizar funciones, mejorar las condiciones de trabajo, compartir el conocimiento y el desarrollo de nuevos modelos de negocio en amplitud de sectores: salud, ocio, cultura, idiomas…

La globalización ha hecho que la información se haya convertido en un bien de consumo y el motor económico más preciado de nuestra sociedad. Se trata del paso de una economía internacional, entre naciones, a una economía mundial en la que los mercados transnacionales marcan las pautas gracias el desarrollo de las tecnologías de la información: “el mundo entero al alcance de la mano”.

Actualmente en nuestro entorno, nos encontramos en un proceso de transformación, de cambio de una economía basada en la industria a una economía basada en la información y el conocimiento.

Nuestra industria se enfrenta al reto de transformarse desde modelos de excelencia y calidad a una economía digital, Industria 4.0, donde otros vectores entran en juego: la experiencia de usuario, su realidad, la comunicación omnicanal, la toma de decisiones con datos, la digitalización industrial y de los puestos de trabajos … La sensorica, el blockchain, el BigData o el machine learning son algunas tecnologías que pueden utilizarse como palancas para “servitizar” un sector basado en productos.

Todo ello, gracias al talento humano, la nueva “arma” del siglo XXI. Nuestras empresas deberán ser capaces de reciclar, atraer y ofrecer proyectos lo suficientemente atractivos para retenerlo. En definitiva, encaramos un nuevo marco de relaciones laborales.

koldoorrantia

Amplia experiencia profesional adquirida en la multinacional de IT Atos, realizando Dirección de Proyectos y Desarrollo de Negocio. He colaborado como analista en el Fondo de Inversión especializado en marketplaces y clasificados MERCURIUS Early Investment. En la actualidad soy Director en la consultoría estratégica DIPCOM Corporate, SL y cofundador de EKAI CAPITAL PARTERNS, SL.

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